El último año se viene observando en el sector inmobiliario un incremento de la conflictividad y litigiosidad que afecta tanto a cuestiones más tradicionales, como a la consumación del contrato de corretaje inmobiliario o al devengo e importe de los honorarios del mediador, como a otras más novedosas como las derivadas de la falta de adaptación a la normativa sobre consumidores, cuya inobservancia está comportando consecuencias tan graves como que un trabajo exitoso acabe resultando baldío, e incluso la pérdida del derecho a la retribución aun habiéndose conseguido el buen fin de la operación. El presente trabajo analiza dicha problemática sobre la base del marco normativo actual y la más reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, finalizando con algunas recomendaciones prácticas para adaptar el contrato de corretaje inmobiliario a las exigencias que resultan del mismo.