En un momento en que la tecnología está redefiniendo el mercado laboral, son muchos los factores que pueden hacer que el compromiso de los empleados con la organización, algo determinante para que esta se pueda adaptar a las circunstancias cambiantes del entorno, disminuya. Para contrarrestarlo, se vuelve necesaria una gestión diferente, en la que se tengan en cuenta una serie de desafíos relacionados con la precarización de los puestos de trabajo, la deslocalización, las barreras a la competencia o la descualificación de los recursos humanos.