Para operar de manera efectiva en la nueva normalidad, más dinámica, las organizaciones deben modificar cómo diseñan, implementan y controlan sus normas y procedimientos. En este artículo, se propone una hoja de ruta para crear normativas dinámicas, aquí definidas como reglas que han sido creadas para que puedan ir cambiando a través de la colaboración, la experimentación y el aprendizaje.