La era digital afecta a muchos de los derechos y libertades ya constitucionalizados, abriendo nuevos espacios que han hecho necesaria la intervención del legislador para garantizar los derechos de las personas en su relación con las nuevas tecnologías. Esa actuación del legislador ordinario ha sido oportuna, pero no puede obviarse que junto a la misma se ha de proceder a elevar el nivel de reconocimiento de alguno de estos derechos, pues afectan a la dignidad humana. Por ello, es necesario que se reforme el texto constitucional para incluir, reconocer y garantizar un conjunto de derechos de la era digital, así como un conjunto de mandatos a los poderes públicos en este campo