La actual escasez de microchips está provocando una crisis que abarca a varios sectores industriales. El desacoplamiento de las economías de los principales bloques y la búsqueda de la autonomía estratégica por parte de cada uno de ellos vuelve más complejo el entramado de dependencias mutuas en el diseño y fabricación de estos componentes ubicuos. No sólo la economía, también la seguridad depende del papel que se juegue en la cadena de suministros global.