Este estudio supone un análisis del peso específico que haya de atribuírsele de las Sentencias del Tribunal Supremo, como conformadoras de doctrina Jurisprudencial, en el nuevo régimen legal instaurado tras la reforma de Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-administrativa, operada por la Ley Orgánica 7/2015, de 21 de julio, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del Poder Judicial. En particular se plantea si, en este nuevo estado de cosas, sigue siendo precisa la concurrencia de dos o más pronunciamientos del Alto Tribunal sosteniendo un mismo criterio, para sólo entonces aceptar que nos encontramos ante doctrina jurisprudencial.