El autor hace un repaso de la evolución del modelo de atención a la ciudadanía aprovechando los medios de que hoy en día se disponen para reducir al máximo los costes fiscales indirectos a los contribuyentes y hacerles sencillo cumplir con su obligación de contribuir.
Todo ello en el marco del objetivo de asistir a los obligados tributarios que responde a la vocación de servicio público de la Administración tributaria.