El tratado Nuevo START, suscrito por Estados Unidos y Rusia para limitar las armas nucleares estratégicas, dio paso a lo que parecía una nueva era de entendimiento y de no proliferación de las armas nucleares. El tratado estableció una relación de equilibrio entre las dos potencias nucleares que controlan el noventa por ciento del arsenal nuclear mundial. Sin embargo, su posible desaparición el próximo 5 de febrero de 2021, después de la situación de crisis o extinción de otros acuerdos sobre desarme y control de armamento entre los dos países, abre la puerta a una situación de incertidumbre.