Las fuerzas nucleares de China se encuentran en un proceso de actualización. A diferencia de otras potencias con esta capacidad militar, China posee un número de cabezas nucleares reducido y sus fuerzas nucleares mantienen un bajo nivel de alerta. Desde que China posee armas nucleares, su doctrina oficial ha sido la conocida como la política de no primer uso, es decir, nunca ser el primero en utilizarlas en un conflicto. La cuestión que surge es si China mantendrá esta postura nuclear en los próximos años, o la actual tensión geopolítica con Estados Unidos en la región del Indo-Pacífico le hará modificarla.