El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha precisado hace unos días que determinadas prácticas comerciales promovidas por algunas empresas de telecomunicaciones, que vulgarmente se han bautizado como «tarifa cero», resultan incompatibles con el Derecho europeo. Con la celeridad propia del ritmo trepidante que siguen los avances técnicos, a los pocos minutos de conocerse la nota de prensa de los servicios de información del Tribunal y de difundirse la sentencia en varios idiomas, se multiplicaron por los diversos canales de comunicación y foros los aplausos a esa decisión judicial. Se insistía: por primera vez el Tribunal interpretaba el Reglamento europeo sobre la defensa de Internet abierta y, se subrayaba en muchos titulares, el Tribunal «consagra la neutralidad de la Red».La autora analiza esta sentencia y concluye que la argumentación del Tribunal no resulta enteramente satisfactoria
The Court of Justice of the European Union stated a few days ago that certain commercial practices promoted by certain telecommunications companies, commonly referred to as «zero tariff», are incompatible with European law. With the rapid pace of technical progress, just minutes after the press release from the Court’s information services was issued and the judgment was broadcast in several languages, applause for the court’s decision multiplied through various communication channels and forums.
It was emphasised: for the first time the Court interpreted the European Regulation on the defence of the open Internet and, as many headlines stressed, the Court «enshrines the neutrality of the Internet».The author analyses this judgment and concludes that the Court’s reasoning is not entirely satisfactory