Las abrumadoras previsiones en las cifras de crecimiento de población, los cambios en el desarrollo productivo, las ambiciosas agendas y reformas para el desarrollo nacionales, así como la nueva iniciativa de integración regional abren un horizonte de oportunidad para que el continente africano consolide una senda de desarrollo sostenible y deje atrás la pobreza y la inestabilidad. Este horizonte también abre grandes oportunidades para España y Europa, como vecinos más próximos y socios preferentes. Nuestro posicionamiento en esta gran aventura depende, en buena parte, de nuestra capacidad para movilizar inversiones, impulsar los intercambios comerciales y la presencia empresarial en la región.