Vineeta Vijayaraghavan, Thomas J. DeLong
Es común subestimar a los profesionales normales porque carecen de la brillantez y ambición de los que más sobresalen, sin embargo, estos trabajadores suelen ser los que tomen la iniciativa para salvar la organización. Muchas veces los grandes profesionales se preocupan más por sí mismos que por la empresa, y si no se reconoce la aptitud de la plantilla, acaba teniendo la impresión de que no cumple ningún papel. Además, la mayoría de los líderes suelen minusvalorar a los demás trabajadores que tienen una concepción diferente del mundo. Se hace necesario darles a nuestros trabajadores una mayor motivación.