Liisa Välikangas, Gary Hamel
En un periodo turbulento, la única ventaja en la que se puede confiar es en la capacidad de reinventar los modelos de negocio antes de que las circunstancias nos obliguen a ello. Lograr esta capacidad de adaptación estratégica no es fácil. Uno de los detalles importantes a tener en cuenta es siempre anticiparse al deterioro de la estrategia que se sigue. Es perfectamente posible que una empresa se gane su coste de inversión y siga sin asignar su capital y su talento a los usos más valiosos, desaprovechando así sus recursos.