Marta Cabrera García Conde, Claudia Zulaika Escauriaza
El comercio minorista trae crecimiento y empleo a nuestra economía. En los últimos años se ha tendido a su liberalización para estimular la competencia y el consumo, y al mismo tiempo motivos legales y de buena planificación justifican que se mantenga un cierto nivel de regulación, en la línea de lo indicado a nivel europeo. Este marco regulatorio debe ser de mínimos, incentivador, transversal y coherente a fin de construir un entorno en el que todos (pequeño comercio, grandes formatos comerciales y comercio electrónico) puedan convivir y aportar bienestar y prosperidad a nuestras ciudades.