Iñaki Alonso expone en este artículo cómo ha evolucionado la iniciación del procedimiento de gestión desde las primeras normas forales hasta nuestros días. Se analiza, un cambio de tendencia que nos lleva a recuperar el modelo de declaración frente al de autoliquidación, que deja en manos del contribuyente la obligación de comunicar la realización del hecho imponible pero le libera de la tarea de cuantificar la deuda tributaria.