El conocimiento tácito, de gran valor para la empresa por su dificultad de almacenamiento en los sistemas actuales, desaparece en los procesos de rotación tanto externa como interna del personal, sin que las empresas hayan encontrado el método para preservarlo. Las técnicas de mentoring, entendidas como la preparación de la sucesión de los puestos definidos como clave, pueden ser una alternativa que permita su preservación. El mentoring es una actividad que debe llevarse a cabo en un clima de confianza sincera y estar incentivada apropiadamente. Las reuniones informales son muy importantes, ya que el libre intercambio de opiniones, conocimientos y experiencias es el más enriquecedor. Según los autores es necesario también que las actividades de mentoring se incluyan en la cultura de la empresa.