El aprendizaje automático sin necesidad de supervisión (es decir, que las máquinas puedan enseñarse a sí mismas, que entren datos y salgan resultados) empieza a ser una realidad gracias a los algoritmos autodidactas, y ello abre un amplio abanico de funcionalidades que pueden provocar una verdadera revolución en todos los sectores. ¿Cómo se puede sacar partido de la inteligencia de las máquinas? ¿De qué modo podemos aprovecharlo en la organización de nuestra actividad económica? Uno de los efectos será, por ejemplo, el abaratamiento –incluso la desaparición– de los costes de transacciones comerciales entre empresas.
¿Cómo afectará eso a la economía tal y como la entendemos actualmente?