El expediente judicial electrónico completo es una realidad en los trece órganos judiciales de la Audiencia Nacional y en algunos otros de diferentes Comunidades Autónomas, que se han constituido en auténticas reservas de modernidad. El resto continua suponiendo trabajar en papel y notificar como si se tratase de expedientes sin garantía que aporta la firma digital. Queda mucho por hacer, ya que en la actualidad hay un auténtico tablero de ajedrez donde las competencias en materia de justicia están distribuidas entre las diferentes comunidades Autónomas y el Gobierno. Para avanzar, es necesario implantar una aplicación que permita que todas la aplicaciones informáticas que se incorporen a la Administración de Justicia sean compatibles.