José María Fernández
El buen funcionamiento de la justicia es una cuestión básica para el desarrollo de una sociedad democrática avanzada. La tutela judicial efectiva conecta con la garantía no solo de los servicios públicos, sino también con la correcta protección de los derechos fundamentales. Esta exigencia es más intensa cuando se plantea el régimen de protección de los derechos fundamentales. esta exigencia es más intensa cuando se plantea el régimen de protección de derechos de contenido social o de derechos que afectan a minorías vulnerables (vivienda digna, trabajadores, la discriminación por razón del sexo, de religión o de cultura) que requieren tribunales capaces de resolver de modo razonable y en tiempos razonables, porque si no esos derechos se deterioran irremisiblemente, dando lugar a que las decisiones judiciales, cuando llegan, a veces sean papel mojado