Óscar Puente
Las ciudades deben configurarse como un espacio educador y de cooperación. La ciudadanía debe entender el mundo que le rodea. La educación en el ámbito urbano no puede circunscribirse a las aulas ni a las etapas educativas obligatorias o regladas. Infancia y juventud son prioritarias, pero la educación debe abarcar todas las etapas de la vida, y la calle debe convertirse en un aula en la que la ciudadanía conforme su conciencia cívica. Teniendo en cuenta que en la actualidad lo global es más que nunca.