Barcelona, España
La extracción de carbón en China alcanzó su punto más álgido hace años y mucho antes de lo previsto. Aunque son buenas noticias, su economía está muy lejos de ser circular. Por ejemplo, la Iniciativa del Cinturón y la Ruta de la Seda (Silk Belt and Road Initiative), un plan masivo de inversiones extranjeras, externaliza las emisiones chinas. Interpretada por la prensa como el “Plan Marshall chino”, esta iniciativa muestra la pretensión china de transitar del crecimiento orientado a las exportaciones hacia un nuevo modelo basado en el consumo y la inversión exterior. Este plan contradice el pico del carbón en China y su promoción de las energías renovables, además de socavar una acción global contra el cambio climático. Además, incrementa el poder político de China, así como la extracción y el consumo de recursos naturales, lo que conduce a nuevos conflictos ambientales tanto a nivel local como global.
China’s coal extraction and consumption peaked years ago and sooner than anticipated. This is good news. However, China’s economy is very far from a circular economy. For instance, the Silk Belt and Road Initiative —a massive foreign investments plan— seems to outsource China’s emissions. This has been interpreted by the foreign press as the “Chinese Marshall Plan”. This is how China aims to transit from export-oriented growth to a new model based on consumption and outward investment. The Silk Belt and Road initiative contradicts China’s peak coal at home and its promotion of renewable energy, and undermines global action on climate change. It will increase China’s political power as well as extraction and consumption of natural resources, leading to more ecological distribution conflicts, both locally and globally.