Sylvia Resa López
Durante los últimos años, a pesar del crecimiento en la producción del sector en España, la tendencia es de caída en el consumo de leche líquida, de estabilidad para el caso de los derivados lácteos y de mejora en las exportaciones que, sin embargo, no absorben los excedentes del mercado nacional. Las modas impuestas por nutricionistas y blogueros han contribuido a demonizar la leche líquida, cuyo consumo se ha traspasado a otras bebidas de soja, avena o almendras