Ángel Marqués Ávila
Los productos preparados ganan cada vez más espacio en la cesta de la compra de las familias. Y es que los alimentos conservados a bajas temperaturas se presentan como una buena alternativa, porque no solo mantienen sus componentes y sabores en buen estado, sino que, además, están al alcance de aquellos que disponen de poco tiempo para cocinar. Los platos preparados siguen incrementando su presencia en el hogar español donde ya se consumen anualmente 14,26 kilos per cápita, un 5,2% más que el año anterior. El sector cerró 2017 con unas ventas de 487.593 toneladas, un 4,6% más que el año anterior. En España, aunque es un sector heterogéneo, se calcula que hay más de 300 empresas dedicadas a la producción y comercialización de platos preparados y precocinados que, en líneas generales, son grandes y medianas compañías alimentarias con líneas específicas de negocio, así como pequeñas empresas especializadas en ofertas concretas.