Los mercados de capitales europeos serán más eficientes y estarán mejor supervisados gracias a una reforma de las normas aplicables a las empresas de servicios de inversión. Con arreglo a las propuestas presentadas el 20 de diciembre de 2017 por la Comisión, la inmensa mayoría de las empresas de servicios de inversión de la UE dejará de estar sujeta a una normas pensadas originalmente para los bancos. Esto disminuirá la carga administrativa, impulsará la competencia e incrementará los flujos de inversión, todo lo cual es prioritario para la UMC, sin poner en peligro la estabilidad financiera. Al mismo tiempo, las empresas de servicios de inversión mayores y más sistémicas quedarían sujetas a las mismas normas y supervisión que los bancos