Obligatoriamente todos lo niños nacidos en Francia a partir del 1 de enero de 2018 deberán recibir once vacunas antes de cumplir los dos años, frente a las tres de antaño. Deseoso de recordar los beneficios indiscutibles de este modo de prevención, el Gobierno francés busca la eficacia. No obstante, la voluntad de zanjar el debate científico y político podría, por el contrario, reactivar las sospechas que lo emponzoñan, reafirmando a cada cual en sus convicciones.