En este artículo, el autor explora la relación entre la moral, el derecho y la política. Su argumento es que el objetivo de la moral es determinar el conjunto de obligaciones que los individuos tienen entre sí para lograr un orden en el que primen el respeto a la libertad de cada ser humano y los valores de autonomía, igualdad, dignidad humana, independencia y justicia. En este sentido, la moral es la doctrina que enseña, no cómo hemos de ser felices, sino como debemos llegar a ser dignos de la felicidad.