Este ensayo explora los cambios en la naturaleza del Estado y las estructuras de poder como producto de la creciente integración económica y política entre países. Sugiere que se han desarrollado nuevas estructuras de poder que afectan a vastas poblaciones y que contribuyen a determinar su acceso al goce de derechos y oportunidades, por lo que se argumenta a favor de nuevos acuerdos institucionales que las sometan a principios democráticos de acción y al respeto de los derechos de las personas.