El nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, tiene mucho en común en su retórica, ideología y estilo. Su marca de apasionado liberalismo e sun claro atractivo para los votantes progresistas en su deseo de alejar a la extrema derecha del poder, lo que conlleva importantes retos, pero también oportunidades, para la izquierda