El cambio climático afecta a todos los ámbitos de la sociedad, y el sector financiero y de seguros no es una excepción. Además de verse impactados, ambos son actores, mediante la provisión de productos y políticas de inversión específicamente dedicados a la mitigación y la adaptación y mediante la gestión de sus riesgos derivados. Este artículo trata sobre esos productos y políticas de inversión y de cómo el sector financiero y asegurador puede y debe jugar un papel en enfrentar la «tragedia del horizonte» que plantea la gestión del cambio climático, desde la perspectiva general y la española.