La autora analiza en este artículo los métodos introducidos por los legisladores forales para tratar de incentivar la capitalización de las empresas, en detrimento del endeudamiento, y que básicamente consisten en tres beneficios fiscales: la compensación para fomentar la capitalización empresarial, la reserva especial para nivelación de beneficios y la reserva especial para el fomento del emprendimiento y el reforzamiento de la actividad productiva.
Así, además de realizar una comparativa entre dichas figuras y entre ellas y las equivalentes en el territorio común, pone de manifiesto las numerosas dudas que suscita su regulación y que todavía no han sido resueltas por las Haciendas Forales, lo que ocasiona, en muchos casos, que los contribuyentes no dispongan de la seguridad jurídica suficiente como para proceder a su aplicación de una manera normalizada.