Los avances registrados en el mundo de la genómica, de la medicina de precisión, la ingeniería genética y todo lo relacionado con estos campos de conocimiento científico suponen una auténtica revolución para la medicina. Tanto es así que se hace imprescindible trabajar para predecir y regular los aspectos éticos y organizativos que permitan ofrecer seguridad a los ciudadanos, evitando su potencial uso o experimentación fuera de parámetros éticos y de equidad.