En momentos en que cunden los problemas sociales y en los que los ciudadanos están preocupados, y en ocasiones abrumados, por las incertidumbres ante el futuro y por las altas tasas de paro, precarización laboral, pobreza y otras carencias, el panorama político no presenta la claridad que muchos desearían.
Cuando la necesidad de las alternativas socialdemócratas - que dieron resultados tan positivos en otras etapas históricas - es más acuciante, su realidad se encuentra confrontada por crisis de liderazgo, por inercias clientelares escleorizantes y en ocasiones también por la carencia de un proyecto programático y estratégico claro, pertinente y capaz de suscitar apoyo y entusiamo entre aquellos sectores que en otros momentos apoyaron a los partidos socialdemócratas.