Hace veintidós años los europeos votamos por primera vez un Parlamento para la Unión. Transcurrido ese período, la construcción europea necesita dar el paso definitivo elaborando una Constitución que haga de Europa una unión política de carácter federal, en la que el Parlamento Europeo adopte las decisiones en materia legislativa, económica y de defensa, junto con el Consejo, por mayoría cualificada, eliminando así el déficit democrático actual.