María Pilar Cañamero Sánchez, Emilia Domínguez Rodríguez 
Históricamente, especialmente en las universidades españolas desde la Baja Edad Media hasta fines del XVIII, un Colegio Mayor era una institución que daba formación universitaria de grados mayores (licenciatura y doctorado), además de dar alojamiento a los estudiantes. A veces eran una especie de prolongación de una Universidad y otras fueron el germen de una Universidad. A menudo eran fundaciones de mecenas con un fin muy determinado.
Funcionaban con una gran autonomía; los profesores iban a dar clases en ellos, aunque luego los colegiales debían rendir examen en la Universidad. Los propios colegiales regían su Colegio en los aspectos administrativos y económicos y nombraban rector de entre ellos. Los estudiantes de los colegios más renombrados presumían durante toda su vida de haber pertenecido a ellos.
Actualmente, los Colegios Mayores son centros que proporcionan alojamiento y promueven la formación de los estudiantes universitarios. Frecuentemente el centro se encuentra integrado en una organización universitaria, pero otras veces son autónomos.
Hoy en día se entiende y se diferencia un Colegio Mayor de una Residencia de Estudiantes en que en el primero la organización de actividades formativas, culturales, deportivas e incluso gran peso de la organización del mismo recae sobre los mismos residentes, considerándose necesario este tipo de gestión interna para la formación y capacitación de los colegiales.