Un nuevo proyecto para España, capaz de abrir una nueva etapa de progreso social y político, tiene que apoyarse en un nuevo modelo de relación entre crecimiento económico y progreso social. En este sentido, se hace necesario crear instituciones que favorezcan la estabilidad macroeconómica preservando los servicios públicos fundamentales como la educación, la sanidad y las pensiones. Para fortalecer la estabilidad financiera pública se necesitan además instituciones fiscales independientes y profesionales, que ayuden y fuercen a los gobiernos de todos los niveles a mantener el equilibrio entre gastos e ingresos.