Los sucesos inesperados �desde los fenómenos meteorológicos extremos hasta la contaminación de los productos� pueden perturbar con facilidad los negocios en la compleja e interconectada economía global de hoy en día. La buena noticia es que las empresas pueden aumentar de forma considerable su resiliencia si mejoran su capacidad a la hora de detectar �y responder� rápidamente las disrupciones