Julian Birkinshaw
El papel de los directivos a la hora de decidir cómo gestionar la enorme cantidad de datos obtenidos con herramientas de tecnología digital es esencial para que esa información sea realmente útil para la empresa. Y es que, como explica Birkinshaw en este artículo, cuantos más datos poseemos, más crucial resulta formular preguntas inteligentes, algo en lo que los ordenadores aún no han superado a los humanos. Y es aquí donde entran en juego los diferentes tipos de inteligencia: la humana, la de equipo, la de multitudes y la artificial. Según el autor, para beneficiarse al máximo de todo lo que la inteligencia artificial proporciona, esta se debe usar en combinación con formas más tradicionales de inteligencia, como la de las personas