Vladímir Putin, que acaba de irrumpir en el campo de batalla sirio, ha matado dos pájaros de un tiro. El Presidente ruso ha anunciado que recibió en el Kremlin al presidente Bachar el Asad; justo después organizó una reunión cuatripartita (Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí, Turquía) sobre el "proceso político" que se supone que sucederá a los golpes militares.