La industria de las bebidas refrescantes destaca por su aportación a la economía española, tanto por el impacto directo de la producción y comercialización de los productos como por el efecto en otros muchos sectores. En 2014, tras años de recesión, se ven los primeros datos de recuperación de la economía española. Estos signos se empiezan a hacer visibles en el consumo de bebidas refrescantes al cierre del año, y apuntan a un cambio de tendencia. El sector de las bebidas refrescantes destaca por la capacidad de innovación y lanzamiento de nuevos productos. La constante adaptación a las necesidades y cambios en las preferencias de los consumidores incentiva un continuo proceso de investigación que, además, contribuye a dinamizar el tejido industrial español y la competitividad.