José Álvarez Ramos
La globalización ha permitido que el consumidor disponga a lo largo del año de toda la oferta mundial de frutas y hortalizas, como es el caso de las frutas de estación, las frutas tropicales y las frutas de contraestación procedentes de los dos hemisferios. La alta concentración de esos intercambios en puertos especializados y zonas de comercialización y reexpedición de mercancías, con gran trasiego de camiones y personas, hace que las precauciones sanitarias se extremen cuando existe riesgo de alguna enfermedad o plaga de las plantas, especialmente contagiosas. En esta artículo se analizan expresamente los intercambios de banano y cítricos, y los riesgos ante un escenario de amenaza fitosanitaria.