El paso de Ana Mato por el Ministerio de Sanidad deja como herencia a los ciudadanos españoles una modificación legal del sistema sanitario público que ha pasado de ser un sistema sanitario universal a convertirse en un sistema de salud por aseguramiento, excluyendo por ello a más de 800.000 personas de la atención sanitaria. A ello hay que añadir una gestión plagada de recortes en el sistema sanitario, mermas en los servicios sociales y en dependencia y de encarecimiento de los medicamentos.