La democracia se fortalecería si se regularan los "lobbies" con el objetivo de lograr su control a través de una serie de normas que garanticen la transparencia y los derechos de todos los ciudadanos. Mantener la actuación de los "lobbies" en un marco desregulado, como sucede en la actualidad en España, solo beneficia a aquellos grupos de poder que quieren mantener sus actuaciones en las tinieblas y que ansían obtener réditos económicos opacos a la Hacienda Pública y a los ciudadanos.