La seguridad de los pacientes se considera hoy día un aspecto clave de las políticas de calidad asistencial de los sistemas de salud. Es un objetivo fundamental de los gestores sanitarios. En su política de asesoramiento a los países para que ejecuten programas nacionales de fomento del uso racional de los medicamentos, la OMS promueve estructuras y medidas de política, información y educación. La ejecución de programas para notificar incidencias de medicamentos se ha convertido en una prioridad en los sistemas asistenciales de los países desarrollados.