No existen riesgos de recesión económica a nivel mundial. Se mantiene el optimismo del último informe y todas las estimaciones de crecimiento económico, recogidas en Delfos por áreas y países, son positivas para 2014 y 2015 con la única excepción de Chipre. Los países en vías de desarrollo presentan mejores perspectivas que los desarrollados y, si bien su crecimiento actual es menor que el registrado en la última década, en 2015 sus tasas superarán ligeramente las del presente año.
Europa a la cabeza del desempleo. Si exceptuamos África, las mayores cifras de desempleo a nivel mundial se registran en Europa. Ciñéndonos a la zona euro la tasa de paro de España y Grecia supera ampliamente el 20%, Chipre y Portugal se sitúan por encima del 15% y Eslovaquia, Eslovenia, Francia, Irlanda e Italia el 10%. Europa necesita crecer y aunque Alemania y Austria registran una cómoda tasa de paro del 5%, la necesidad enmarcará la política económica del área en los próximos años, máxime cuando el modesto crecimiento previsto para 2015, 1,6%, es a todas luces insuficiente.
Asia, líder del crecimiento mundial. Asia registrará un crecimiento entre el 4% y el 5% los próximos años, con inflación controlada y una tasa de paro inferior al 5%. Por su parte China seguirá siendo el país con mayor crecimiento económico del mundo, con tasas de crecimiento del PIB del 7%, algo alejadas de sus máximos históricos pero inalcanzables para el resto de las economías.
Latinoamérica reduce sus expectativas de crecimiento. Esta reducción se debe principalmente a la desaceleración de la demanda interna y al comportamiento de sus exportaciones en un contexto de bajo crecimiento mundial. Sin embargo, los efectos de la depreciación cambiaria y la consolidación de la recuperación en Estados Unidos y Europa permitirían mejorar las cifras de crecimiento esperado. La nota más amarga se debe a las altas expectativas de inflación existentes para Argentina (25%) y Venezuela (60%) que con toda probabilidad requerirán acciones especiales que debilitarán más su crecimiento.
España da signos de crecimiento. Los datos de Contabilidad Nacional y los indicadores de actividad más recientes son positivos y apoyan unas más optimistas previsiones que pueden llevar a que la economía española crezca a una tasa próxima al 2% en 2015, tasa que permitirá una creación de empleo más dinámica dada la mayor elasticidad-empleo existente en la actualidad.