El problema de la posibilidad de evaluar, en su manera de vincular ética y racionalidad, dos tipos de filosofía o bien dos formas de compromiso -el compromiso existencialista y el compromiso racionalista (Sartre-Bachelard)-, sirve de eje al autor para analizar los modos de asumir la herencia del cogito cartesiano. Ante la pregunta acerca del tipo de racionalidad desde el que deben ser abordados los problemas éticos, se analizan la razón científica como modelo de libertad y responsabilidad (Bachelard) y la reivindicación del hombre común (Sartre) en cuanto su vida es afirmación de una libertad al mismo tiempo absoluta y contingente.