La promulgación de la Ley de 7 de julio de 1911 y su correspondiente Reglamento de 1912 supuso un paso trascendental en el ámbito tutelar del Patrimonio Arqueológico, especialmente en los fondos privados, al intentar equilibrar el carácter absoluto del derecho de la propiedad privada con los intereses generales que representaban en su identidad los bienes arqueológicos. No cabe duda que, aunque hubo luces y sombras en su aplicación, representó un paso trascendental para convertir a los bienes arqueológicos en dominio público, como hoy ha quedado recogido en la actual Ley 16/1985.
The enactment of the Law July 7 of 1911 and its corresponding regulation in 1912 was a major step in the field of archaeological heritage safeguard, specially in private funds, to try to balance the absolute right of private property for the general interests representing its identity of archaeological objects. There is no doubt that even though it had positive and negative parts in its application, it represented a major step to transform the archaeological objects in freeware, how it is reflected in the Law 16/1985.