Tras el fin de la guerra fría la posición y el papel global del Tercer Mundo ha cambiado radicalmente: la bipolaridad "opacaba" el conflicto Norte-Sur, el cual hoy por hoy ha quedado en el primer plano. Por otra parte el vacío dejado por la caída del bloque socialista ha sido llenado de la necesidad del mercado como única posibilidad para alcanzar el crecimiento económico, y por el impulso a los procesos de democratización política. Pero, ¿qué receptividad tienen esas ideas entre los países del sur?