Aumenta el pesimismo pero como siempre, el próximo año será mejor. La comparación de las previsiones del presente informe con las realizadas en el informe de hace tres meses reflejan una caída generalizada en todos los bloques de países, más acusada para 2013 que para 2014. La caída de las previsiones es homogénea acompañada de una menor inflación y un aumento en las tasas de paro previstas. A pesar de ello, y como nota positiva hay que considerar una disminución de los riesgos de inestabilidad económica y financiera, precipicio fiscal en EE.UU y riesgo de impago de la deuda en algunos países de Europa.
Europa en recesión y sigue. Al igual que ocurriera en 2012, Europa registrará un crecimiento negativo en 2013 configurándose como la zona más castigada por la crisis mundial. Cada vez somos más rígidos y disciplinados en materia fiscal aunque desde diferentes foros nos piden mayor alegría en términos de política monetaria. Las previsiones apuntan a una recuperación de la actividad el próximo año pero muy lastrada por los planes de consolidación fiscal y la baja actividad del sector exportador que se verá condicionada por la apreciación del euro y la menor demanda global.
Se mantiene la dualidad en el crecimiento. Tal y como venimos anunciando en los últimos números el crecimiento seguirá siendo dual, con unos países desarrollados de perfil bajo y crecimiento escaso y unos países en vías de desarrollo mucho más dinámicos.
Latinoamérica y Asia serán las zonas de mayor crecimiento a corto plazo y donde se concentrarán gran parte de las inversiones internacionales.
Sin crecimiento no hay inflación. O al menos esto parecen demostrar las previsiones actuales ya que no se anticipan tensiones de precios para ninguno de los bloques o zonas recogidos en Delfos. La única excepción a la regla será Venezuela con tasas de dos dígitos, si bien países como Rusia, Argentina, Turquía y Egipto también muestran tasas relevantes pero de menor importancia. La ortodoxia se ha impuesto y la independencia de los bancos centrales junto con la política monetaria aplicada casi han desterrado el fantasma de la inflación.
Mejoran las perspectivas para España en 2014. Las previsiones para la economía española son ligeramente positivas para el próximo año y en general se anticipa que el sector exterior será nuestro principal motor con crecimientos significativos en los próximos años y superávits en la balanza por cuenta corriente. Por otro lado, es solo un dato en la serie pero es un buen dato y los afiliados a la Seguridad Social aumentaron en Mayo en 134.700 afiliados, mientras que el número de parados descendió en 98.265 personas. Los datos desestacionalizados siguen siendo esperanzadores, aunque habrá que esperar a la estimación de la EPA para un diagnóstico más real.
Fecha de cierre del informe: 2 de julio de 2013