María J. Binetti
El presente artículo se propone estudiar la función del amor en la dialéctica de la libertad kierkegaardiana, debatida entre el pecado y la aspiración al bien. En esta oscilación de la libertad humana, abismada de continuo frente al ser y el no ser, es el amor aquel principio de la vida espiritual que permite reconstruir la identidad personal, olvidando por completo la alteridad del mal. Por el amor, y todo amor procede de una misma fuente Absoluta, el hombre singular existente se afirma en la unión con Dios, y con los otros.