El desarrollo de la campaña electoral en Estados Unidos está girando en torno a la guerra de Iraq y la economía. Cuando se entra en la recta final de la campaña, el candidato del Partido Demócrata, Jonh Kerry, se sitúa en las encuestas por debajo de Bush, que ha conseguido situar la defensa nacional como una bandera exclusiva de los republicanos. Mientras tanto Kerry parece vacilante y no consigue articular una estrategia firme que incline la balanza a su favor.